miércoles, 28 de marzo de 2018

Mi crónica sobre Crónica del pájaro que da cuerda al mundo





 Subí una imagen mi mi propia copia. Lo siento, no he sido bueno con este chico, pero lo llevó en mi corazón.


Hace un tiempo, en mi afán literario, retome uno de los libros en mi colección.  Si ustedes me conocen, saben que he leído amplia parte (pero no toda) de la obra de Haruki Murakami, fácilmente la obra más extensa que he leído de un autor que no sea de sagas.  Como con cualquier autor, tiene sus altas (en mi opinión la misma Crónica del pájaro que da cuerda al mundo y Kafka en la orilla son sus mejores obras) y sus bajas (La historia del descolorido Tsukuru Tazaki, que por fortuna me leí de biblioteca, porque me hubiera pesado comprarla, y Escucha la canción del viento/Pinball 1973, sus primeras novelas y altamente reconocidas como malas por él mismo) es un autor que considero vale la pena explorar.

Acabo hace poco literalmente de cerrar nuevamente este mamut (903 páginas en la edición española de Tusquets. El libro original se divide en tres volumenes, los cuales  están claramente delimitados en esta edición.

El libro está profundamente enraizado en las relaciones entre los personajes, así que mi idea para empezar una reflexión sobre la obra es haciendo un (breve) análisis sobre los personajes y su significancia, y por eso la advertencia de spoilers en este análisis .  

Por supuesto no podemos empezar más que con el protagonista, quien es el punto focal y que conecta los hilos de esta enrevesada novela.


1. Tooru Okada
 
Okada es el típico protagonista de Murakami, un hombre más bien normal (aunque con un acervo musical mayor a la media) en su caso.  Inicia la novela habiendo recientemente abandonado su empleo como asistente en un bufete de abogados, sobreviviendo del subsidio de desempleo y el sueldo de su esposa. Se dedica mayormente a las labores de la casa así como las diligencias que haya que hacer.

La reciente desaparición de su gato y su búsqueda del mismo es lo que empujan a Okada a la trama que se va desarrollando a medida que cada persona pone una pieza de un rompecabezas (nunca mejor dicho)  que intenta armar como mejor puede. Es notablemente más proactivo que la media del prota de Murakami, quizás únicamente con Kafka como punto de comparación; aunque reflexiona profundamente sobre varios aspectos, también actúa, y continúa su vida cotidiana así como sus esfuerzos en medio de las extrañas situaciones que le acontecen (entre una casa con un pozo que parece transformar la realidad, una prostituta de la mente y un hotel en sueños)  y su final, si bien no con una resolución firme, muestra a un hombre que puede continuar con su vida, a pesar del giro que han tomado sus circunstancias, e incluso con la posibilidad de un futuro mejor (a diferencia de, digamos, Sputnik, mi amor)

Okada se confronta con diferentes personajes y sus circunstancias, asi como con elementos absolutamente fantásticos, como el descenso a un pozo que le causa una mancha en la mejilla con el poder de curar a la gente, el sexo con prostitutas de la mente,  y relaciones con personajes tan inverosímiles como un joven genio con un silencio perenne. Aun a pesar de no saber en qué está metido muchas veces, Okada no se detiene, y hace lo necesario para cumplir sus cometidos. Esto le garantiza un final tan bueno como lo puede tener alguien en una obra de Haruki Murakami.

2. Kumiko Okada (neé Wataya?)

La esposa de Tooru, con quien lleva un estilo de vida tranquilo y constante, o al menos eso piensa Tooru. Kumiko suele estar muy ocupada en el trabajo, y llega a veces muy tarde o no llega, lo cual a él no le provoca mayores problemas.  Se enfoca más en la relación con la familia de ella, especialmente su hermano Noboru, con quien Tooru no tiene una buena relación (ni con nadie de la familia) y de quien Kumiko se separó en gran medida tras el matrimonio. A pesar de las certezas de Tooru, durante el transcurso de la novela, Kumiko lo abandona sin mediar palabra, y sólo mediante cartas, llamadas y comunicaciones con terceros, Tooru se entera de que su mujer le ha sido infiel con otro hombre, aunque conforme va avanzando, descubre que la verdad no es tan simple, al menos desde un punto de vista “normal”

La influencia de Noboru en la vida de Kumiko (y en la de su hermana mayor, que se suicidó hace años)  ha creado un gran peso sobre su mente, en elementos que profundamente implican (pero no explicitan) relaciones incestuosas de Noboru con sus hermanas, tanto que llevó a Kumiko a tener relaciones con gran cantidad de hombres, quizás en un intento por limpiar la presencia de su hermano.

2.1  La mujer del teléfono/La mujer del hotel

La primera interacción de la novela  se da cuando Tooru recibe una llamada de parte de una mujer no reconoce. Esta mujer le pide diez minutos de su tiempo y propone una llamada erótica, describiendo sus vestidos y preguntándole a Okada sobre que piensa que está haciendo .  El cuelga esta llamada, pero a través de la novela recibe algunas llamadas más, en las que la mujer busca intimar más con él. Incluso en algunos de sus sueños, la mujer aparece en un cuarto de hotel, incitándole. Concluye en el sueño climático de Okada, en el cual la voz de la mujer cambia a la de Kumiko, y le dice que es ella, aunque él no puede comprobarlo en el escenario oscuro, ya que ella no le permite prender la linterna.  Tras matar a la criatura que la asolaba y escapar del sueño, Tooru jamás vuelve a verla. Luego de escapar del sueño, Tooru recibe una carta de Kumiko, en la que le cuenta la decisión de acabar con la vida de su hermano comatoso, y la mujer termina la novela en la cárcel, rechazando salir en libertad bajo fianza, mientras Tooru confía en que podrá volver a verla.


3. Noboru Wataya/Sawara

El gato de Tooru y Kumiko, cuya desaparición lleva a Tooru a buscarlo por todos lados, lo que lo lleva a conocer a May Kasahara, las hermanas Kanoo y la casa vacía del pozo.  Extrañamente nombrado al principio de la historia por el hermano de Kumiko, tras una ausencia de un año, Noboru Wataya finalmente regresa a casa, donde Tooru, buscando eliminar todos los rastros de una vida pesada, lo renombra Sawara. Aun a pesar de su larga ausencia, Sawara es, de todos los personajes que tocaron e hicieron avanzar su vida, quien queda al lado de Tooru al finalizar la novela.

4.  May Kasahara

Una chica de edad escolar (aunque no va al colegio)  que vive al otro lado del callejón, justo detrás de la casa del pozo.  Kasahara (Llamada constantemente por su nombre completo en la novela) proyecta un estado de rebeldía e independencia, el cual lleva a límites insospechados: cuando iba con quien que era su novio en una moto, le cubrió los ojos, lo cual terminó en la muerte del chico y un grave accidente para ella) Se pasa los días en una tumbona en la parte de atrás de su casa, lo que le permite conocer a Tooru, cuyo nombre le parece tan blando que se refiere a él de ahí en adelante como Señor pájaro que da cuerda, de la mítica y elusiva ave.   Viendo las circunstancias de Tooru, le propone trabajar con ella en un inusual empleo: observando y clasificando personas con problemas capilares, desde pelo ralo hasta calvos Kasahara se siente intrigada por las extrañas circunstancias e historias de Tooru, aunque también sigue con sus propias ideas, lo que la lleva a retirar la escalera y cerrar el pozo la primera vez que Tooru se mete a él, lo que casi termina en su muerte.   

Eventualmente siente que es mejor alejarse de Tooru, ya que presiente las cosas no terminaran bien con él, y se aleja a una región no especificada de Japón, trabajando en una fábrica de pelucas, lo que no evita que le envié varias misivas a Tooru, aunque al final se revela que éste no las leyó, ya que no le llegaron. Esto es quizás lo que le permite ser la única que queda en contacto con él al final de la historia.   Tras visitar a Kasahara en el pueblo cercano a la fábrica, ambos se despiden y la novela se cierra.

Si tuviese que escoger a un personaje en la novela como mi favorito, creo que escogería a Kasahara. May, en la superficie, podría parecer como lo que llaman una “Manic Pixie Dream Girl”, con un tren de pensamiento y acciones que se desvía de lo que llamaríamos “la norma”, sin embargo, u rol de personaje de apoyo, y sus comentarios alrededor de la novela y la situación, así como su peculiar acercamiento, y decisión de alejarse del protagonista, la convierten en un punto muy interesante de la historia al ser una suerte de observador introspectivo dentro de la historia.

5. Noboru Wataya

El hermano de Kumiko, y, si tuviéramos que designar a un personaje en esta novela como tal, el antagonista de la historia. Wataya es una joven promesa de la política, que crece al cobijo de un tío suyo, y, en el transcurso de la historia, hereda su voluntad política cuando este muere y empieza a expandir su influencia. Crítico de la relación de Kumiko con Tooru, al igual que el resto de su familia,  Wataya no se corta a la hora de expresar lo que opina de su cuñado. Cuando Tooru se involucra con la mansión de la horca, sin embargo, preocupado de los posibles efectos que eso pudiera tener en su carrera, busca hacer convenios con su cuñado, incluso ofreciendo posibilitar su reencuentro con Kumiko, aunque esto dura poco. Luego del extraño sueño de Tooru, Wataya cae en un coma profundo, y es finalmente asesinado por Kumiko, quien desconecta su soporte vital, tras haber decidido que su hermano debería morir.

5.1  Ushikawa

Ushikawa es una constante en las obras de Murakami. El pequeño, poco agraciado y desaliñado hombre se tiene en poca valía, y sin embargo procura un esfuerzo increíble para trabajar a las órdenes de Wataya. Es quien se comunica con Tooru directamente y arregla las comunicaciones entre él, Kumiko y Wataya. A pesar de todo, Ushikawa eventualmente decide que suficiente es suficiente y se retira del empleo, no sin antes darle una última mano a Tooru.

6. Malta y Creta Kanoo

Malta Kanoo es una psíquica, quien visitó la epónima isla de Grecia en uno de sus viajes y se nombró  por ella, mientras su hermana Creta es, como ella se autodescribe, una “prostituta de la mente”, aunque alguna vez fue una prostituta de la carne. Creta tuvo un pasado duro, sufriendo de indecibles dolores durante toda su juventud, y sin su importante hermana alrededor, hasta que a los dieciocho años intentó suicidarse. Falló, pero el dolor fue reemplazado por una insensibilidad física completa.  Malta es contratada por Kumiko para tratar de ayudar a Tooru a encontrar al gato, mientras Creta lo conoce por medio de su hermana. Ambas ofrecen distintas visiones al protagonista.




7. Nutmeg Akasaka

La extraña mujer que encuentra a Toru un día, en el periodo en el que él acudía a sentarse en un café todos los días a la espera de una pista para comprar la casa del pozo. La mancha que desarrolló en el pozo atrae su atención, conectándolo con un veterinario del pasado de Nutmeg que tenía la misma mancha en la mejilla. Se presenta ante él, dando su nombre y el de su hijo como condimentos (‘Nuez Moscada’ y ‘Canela’, respectivamente) cuando Tooru inquiere sobre su identidad. Una ex-diseñadora de modas con un pasado en la segunda guerra, Nutmeg tuvo un hijo con otro talentoso diseñador de modas. Cuando el murió, y eventualmente su negocio fracasó, Nutmeg se lanzó a subsistir de una extraña capacidad curativa, hasta que encontró a Tooru, a quién le propuso reemplazarla a cambio de ayuda para adquirir la casa del pozo.

7.1. Cinnamon Akasaka

El hijo de Nutmeg, un joven silencioso (un par de capítulos en el libro implican que su extraño mutismo se debe a un igual extraño incidente en su niñez) y habilidoso que ayuda a su madre a mantener su negocio. Es chofer, encargado de los sistemas y del arreglo diario de la casa. Tooru logra tener acceso a su computador, mediante el cual logra comunicarse como Kumiko y Noboru Wataya, asi como encuentra ciertos documentos etiquetados como “Crónica del pájaro que da cuerda”, a uno de los cuales logra tener acceso, y el otro le es mostrado por Cinnamon, como un complemento a las historias que su madre cuenta de su juventud.

8. El teniente Mamiya/El cabo Honda

El cabo Honda es un viejo conocido de la familia de Kumiko, un vidente -al igual que Malta Kanoo- muy respetado por Kumiko, el cual da algunas advertencias a la pareja.  Su muerte se da temprano en el libro, lo que lleva a un compañero suyo, el teniente Mamiya, a llevarle a Tooru un regalo en nombre suyo, y el teniente comparte su historia con Tooru, una historia de su participación en la ocupación japonesa de Manchuria, donde vivió terribles experiencias, incluyendo pasar varios días en un pozo para evitar una muerte instantánea,  hasta que Honda lo rescató, y una temporada como prisionero en un gulag siberiano. Es a través de Mamiya que Tooru gana la idea de bajar al pozo, y eventualmente, comprar la casa para tener acceso completo a él.



-------------------------------------------------------------------------------------


El breve repaso por los personajes nos da una idea general de sus historias, pero la novela se compone de mucho más. Distintos elementos como los pozos, el siempre oído pero nunca visto pájaro-que-da-cuerda y su ric ric ric, encontrado en varios tiempos y lugares, la guerra, las relaciones (personales, románticas, sexuales y elementos altamente fantásticos) .

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo bien podría tomar varios de los elementos que la componen y crear una historia satisfactoria a partir de cada uno de ellos, si bien no se puede decir que su inclusión en la obra no cumpla el cometido para el cuál está dispuesta.  En tanto me adentré en sus páginas una segunda vez, constatando en realidad los pocos detalles que recordaba sobre la misma -y es raro que yo no tenga en cuenta los detalles de una obra que ha llamado la atención- me encontré en un viaje de descubrimiento, diría que mucho más profundo que la primera vez que la leí.  


He considerado en la opción de que hicieran esto una película, aunque la complejidad, las múltiples capas que componen la historia hacen de eso una inviabilidad. Crónica del pájaro que da cuerda se prestaría para una serie, y eso necesitaría una dedicación más grande, buenos actores y un presupuesto decente.  Aunque Netflix me ha sorprendido, adaptando una historia que a mi parecer es más bien oscura (desconocida) como Good Morning Call, creo que podría tener una buena opción para adaptar historias de Murakami.

jueves, 2 de junio de 2011

Actividades Parcial Final







jueves, 31 de marzo de 2011

Actividad de Educación

miércoles, 18 de agosto de 2010

Se corona el mediodía

Así es, se corona. Me levanté a las 6:40 de la mañana, me bañé rápidamente y desayuné... Todo para qué?

Procrastiné nuevamente... En primer lugar por la tardanza.. pero es sólo una excusa. Luego dormí más, también es una excusa. Entonces estoy aquí, esperándote. ¿Aún te duele la cabeza? Perdóname. Nuevamente...

¿En qué pienso? Pienso en ideas volátiles.

¿Qué hago? Ver las nubes a traves de la cortina naranja de esta habitación y a mi compañero durmiendo. Escuchar los fuertes golpes de mis dedos sobre el teclado y preguntarme si le molestarán. Una ventana abierta del msn, a esta hora no hay nadie. Y te espero.

Leyendo un libro de Haruki Murakami: La caza del carnero salvaje.

Más posmodernismo... Más historias metálicas...

Como la mía, como la nuestra.

Iré a almorzar ahora, me gustaría verte cuando regreses. Pan pan pan...

Se nota cuán expresivo me pongo en estos momentos?

Si fuera estereotipico, bebería un café cargado acompañado con el humo de un Mustang...

lunes, 24 de mayo de 2010

A través del espacio

15 de septiembre. Hace tres años que nos separamos. Fue realmente díficil... Hace solo una semana habíamos celebrado nuestro quinto aniversario de matrimonio. Fue especial, muy especial... Habíamos ido de viaje a la pequeña villa que tanto nos gustaba, remanso en el cual disfrutábamos nuestras pequeñas escapadas. Pequeño y apacible rincón de descanso y reencuentro con nuestras propias identidades.

Tanto tiempo pasábamos inmersos en todo lo demás, que realmente nos hacían bien aquellos descansos. Tomaba su mano, guiándome de ella, en los mejores días que podía pensar junto a él... Volvimos a casa, dispuestos a enfrentar nuestra vida con ánimo, juntos... Días después, llegó esa carta

Siempre creí que esas cursiladas de "Sin ti no me siento bien. Me falta el aire cuando no estoy contigo" eran para personas débiles de corazón. Siempre he sido independiente. Es cierto que estoy realmente enamorado de mi mujer, por algo le pedí matrimonio. Pero nunca creí que realmente me haría tanta falta. Han pasado tres años ya, hablamos lo más seguido que podemos, lamentablemente las comunicaciones internacionales no son lo económicas que deberían. Hace diez años prometimos formar una familia, nos tomaríamos unos años para disfrutar de la compañía mutua y luego nos embarcaríamos en la gran aventura.

Nunca llegó ese día. Vivimos días tranquilos, de eso no puedo quejarme, y, ahora que lo pienso, esos días de paz eran para intentar compensar los años de ausencia. La extraño, es cierto. Y cuando la vea, viva frente a mí, cuando la sienta protegerse entre mis brazos y escuche el "Te amo" que tanta falta me hace, podré finalmente respirar tranquilo...

Fue llamado de vuelta a casa. Su familia lo necesitaba para atender ciertos asuntos que necesitaban de su colaboración. No podía ir yo, pues necesitaba encargarme de nuestro hogar, de nuestras cosas. De lo que me encargaba sin dudar, animada por el sonido de su boz, por sus palabras, ciertamente a veces me hacía mucha falta.. Y no habíamos podido cumplir nuestro sueño de tener una familia... Pero me sobrepuse a eso. Simplemente junto a él estaba bien. Sus asuntos se fueron haciendo más complicados, debiendo asumir gran cantidad de responsabilidades frente a su familia.

Ya estoy cansado. Todos éstos años me han imbuído en problemas que a mí realmente no me incumben. Es cierto que la empresa familiar también nos da un ingreso fijo -bastante cuantioso, por cierto- con el que podemos pagar cómodamente el crédito hipotecario, pasar cómodamente el mes y aún ahorrar para el auto familiar que tanto planeamos. Y estando aquí, pronto podremos pensar en comprar una casa de veraneo. Pero ya no quiero seguir en éste país, en una familia a la que ya dejé hace años. Sólo quiero ir a mi casa, pensar en mi familia. Creo que hablaré con mamá para buscar a alguien más que pueda ocuparse de las cosas de administración.

Me llamó hace tres semanas. Me habló de lo mucho que había hecho en los últimos días, documentos, negocios, reuniones... Realmente nada distinto de lo que había escuchado de él durante meses. Pero entonces me lo comunicó, ya estaba gestionando los trámites para su regreso. Sólo le faltaba comprar sus tiquetes. Me quedé en silencio un rato, con tal de que él habló, preocupado, y finalmente le contesté, no cabía en mí... Regresaría por fin. De un momento a otro, esos tres años de ausencia me golpearon con toda su fuerza y en lo único que podía pensar era en verlo... en sentirlo, en abrazarlo y poder disfrutar de él...

No le he dicho nada más. Ella sabe que volveré, pero no sabe cuando. Por fin, luego de tres años, estoy volando, cortando cada vez más la distancia que nos separa. Sé que cuando me vea, llorará, sé que me abrazará con fuerza, y yo no podré dejarla ir. Creo que éstas horas han sido las más largas de mi vida. Mamá no hizo el berrinche que creí que haría. Se lo tomó bien, de hecho. Rodrigo se ofreció para hacerse cargo de la empresa y se mudó con nuestra madre.
Dejándome la pista lista para tomar mis maletas y correr de vuelta a mi hogar.
Y bueno, es exactamente lo que hice...

Cada día de estas tres semanas me lo he pasado más alegre que nunca. Hemos hablado con la misma frecuencia, pero ahora lo noto mucho más aliviado, ha logrado ajustar las cosas favorablemente. Me alegra oír su voz tranquila. Aunque no ha querido decirme exactamente cuanto vendrá, no importa, esperar un poco más no será nada... Y cuando vuelva, se encontrará con una gran sorpresa...

Apenas logré recordar el camino a casa. Todo estaba tan cambiado. Me topé con Pablo, un viejo amigo, en mitad del camino, estaba estrenando su auto nuevo, de modo que me trajo a casa. Ahora estoy en la puerta, intentando controlar el nerviosismo que me consume por ver a mi esposa. Suspirando, metí la llave a la chapa y giré la perilla con firmeza, empujando la puerta. Desde hoy en adelante, amor, prometo no volver a separarme de ti...


--------

Y luego de tanto tiempo... bueno, es casi un mes... pero finalmente volvemos. Me siento feliz por ello ^^ Espero que sigamos así, cariño, cada uno y juntos... me encantan tus relatos...

Te amo

Claudia y Christian

lunes, 26 de abril de 2010

Adiós



Lás lágrimas no dejan de deslizarse por mi rostro. Mi visión se empaña notablemente. Debo tener los ojos rojos, me arden bastante. He llorado durante toda la tarde. Luego de días mareada, vomitando cada media hora. Mi apetito empeoró. Seguro he enflaquecido. Me miró al espejo y veo más ojeras de las que tenía. Luego, estuve en la farmacia, tras un día de deliberación. Por suerte estoy en esta residencia. ¿Qué dirían papá y mamá?

-Necesito una prueba de embarazo- El dependiente me mira con una expresión que no sé qué contiene y no quiero saber. Me alcanza una pequeña caja y me retiro rápidamente. La distancia de regreso me parece enorme, por más que camine. Media hora después, estoy sentada en mi cama, y mi vista está nublada.

No puedo creer como dejé que las cosas llegaran a ésto. Al principio él era tan dulce, me llamaba cada día para saber si había llegado bien a casa, a veces venía con flores, o chocolates, y yo simplemente caí en sus encantos. Siempre me había sentido atraída por él, desde que éramos pequeños y por eso cuando... cuando él comenzó a empujar los límites de lo correcto en un noviazgo de menos de un mes yo simplemente lo dejé, y lo disfruté. Nunca antes había tenido relaciones, y supongo que pensé que nunca me pasaría ésto precisamente a mí...

Y no es que hubiera sido malo.. Tuve miedo en un principio... pero él me guió... No parecía nada horrible, además del dolor que sentí en determinado punto, y luego me dejé arrastrar. Y él y yo fuimos felices. Y me entregué a él con todo lo que tenía. Una y otra vez. Fueron dos meses muy cortos, o muy largos, no lo sé... No le he dicho aun, no sé cómo se lo tomará, y sinceramente creo que no irá muy bien. Voy al baño y seco mis lágrimas con abundante agua del grifo. Recostada sobre la cama, con la prueba de embarazo asida con fuerza en mi mano, me dejo llevar por el tiempo...

No sé cuánto tiempo estuve mirando al vacío, habrá sido un par de horas pues la falta de luz me volvió a la realidad. Un hijo... realmente nunca he querido ser mamá, yo sólo quiero ser una chica normal, tener preocupaciones reales, terminar el colegio y entrar a una buena universidad, a una carrera que me asegure el éxito. Tal vez convivir con alguien cuando comience a trabajar, tal vez quedarme en el departamento de soltera que compraré con mi esfuerzo hasta que sea tan vieja que no pueda vivir sola. Nunca me he visto atada a nada, a nadie. Pero ahora... Dicen que en los primeros embarazos las probabilidades de pérdida son altos, sobretodo a mi edad, no sería extraño que me pasara a mi también, ¿verdad?

Suelto el pequeño tubo, levantándome para darme una ducha y cambiarme de ropa. Me meto en la cama, arropándome hasta la cabeza, a pesar de que el frío no es tan intenso. Asi oculta, voy perdiendo la conciencia. Abro los ojos lentamente y me sacudo las sábanas, viendo la luz que atraviesa débilmente las persianas. El reloj me indica que son las 6:50. A pesar de no haber abierto los ojos en toda la noche, me parece que ha sido increíblemente larga.

Mi celular no tardará en sonar, debería ir al baño, a prepararme para ir a la escuela, pero no quiero. No me siento lista para enfrentar a tantas almas risueñas si la mía sólo quiere desaparecer. ¿Qué haré cuando lo vea? No sé cómo lograré controlarme cuando nuestras miradas se crucen, ¿debería decírselo? ¿debería alejarme, no hablarle, hacer como si no lo viera o pedirle un momento y simplemente mostrárselo?

Ya es mediodía, y estoy sentada en una cafetería cerca al colegio. Tomo el celular de mi bolso y marco. Ángela me contesta, hablo con ella, pidiéndole que venga a verme al salir, ella acepta al oírme a través del aparato, mi voz casi quebrada. 20 minutos después, nos encontramos tomando unos cafés, mientras le cuento. Ella sigue mis palabras atentamente, revolviendo su bebida mientras pasa el tiempo. Al finalizar asiente. En una hoja de su cuaderno, apunta una dirección y un teléfono, pasándomelos. Su propio dilema de hace solo unos pocos meses había llegado a su fin en ese sitio...

Sé lo que es, pero incluso eso me da miedo. Sé que es lo mejor, al menos eso creo, no puedo hacerme cargo de alguien, si nisiquiera soy capaz de mantenerme a mí misma. Soy apenas una niña, para ésto, soy una niña. Pagamos los cafés y ahora estamos columpiándonos en un parque. Ángela está pidiéndome cita en la clínica. Mañana a las tres y media... supongo que puedo acariciarte. Sólo ésta vez, sólo estarás conmigo hasta mañana...

Paso el resto del día con ella, en los columpios, caminando por la calle, mirando en los escaparates de los almacences, a los chicos guapos que pasan por la calle. Acaricio mi vientre. Regreso a casa, sólo tomándome un jugo, me preparo y me meto en la cama el resto del día, prendiendo la televisión y pasando los canales uno por uno, sin detenerme en ninguno especialmente. El ruido del televisor acompaña mi descenso en el sueño

Desperté pasadas las diez, algo ansiosa. Aún a veces me asaltan las dudas, pero ya es tarde para dar marcha atrás. Desayuné como de costumbre. Anoche dije a la dueña de la residencia que tenía hora con la doctora y que no iría a clases, de modo que no encontró extraño que no vistiera uniforme o que saliera tan tarde. No almorzaré, no sé como reaccionaré en aquella sala. Mientras paso el umbral de la puerta y la cierro, no puedo evitar pensar, no puedo evitar sentir... Perdóname. Perdón por lo que voy a hacerte, perdóname por no tener el valor de cuidar de ti.

Te equivocaste de madre, erraste tu camino...

Mis pasos me llevan, casi sin yo darme cuenta, hacia adelante. Tan sólo sigo caminando. Sentada en el bus, miro por la ventana, a la gente, o la calle, pasando velozmente ante mis ojos, el viento soplando en mi rostro. Finalmente, me bajo. Caminando un poco más, me encuentro frente a la puerta de la clínica, acercándome a ella. La recepcionista la abre, saludándome con una sonrisa. Me acerco más, colocando un pie en el umbral. Miro hacia atrás

Han pasado unos minutos ya y aún no soy capaz de traspasar el umbral, no sé a quién -o a qué- lo dirijo, pero sé que éste es el adiós...



Adiós




27 de Abril de 2010

Christian y Claudia.


martes, 20 de abril de 2010

Una pequeña historia de esperanza




Llevaba ya dos días sentado en la puerta de su casa. Dos días sin despegar la vista de la calle excepto para dormir, y es que la ausencia del pequeño Boo hacía estragos en su vida, ¿Cómo podría volver a reír sin sus patitas persiguiendo la lana que quitaba a mamá mientras tejía?, ¿cómo podría acurrucarse sin el calor del gatito acomodado en tu costado? La verdad es que se sentía profundamente solo sin él.

Recordaba en esos momentos cómo había llegado el pequeño gato hacia cerca de un año. Unos buenos ancianos, dueños de bastantes mascotas, tenían una gatita que había quedado preñada, y ellos no podían cuidar a la nueva camada, por lo que andaban buscandoles un hogar. Como eran conocidos de su madre, tras debatirlo (muy brevemente) sus padres habían aceptado, y en ese momento había nacido un nuevo integrante en la familia.

Aquél año estaba repleto de hermosos recuerdos. Cada día, al llegar de la escuela, Boo le esperaba en la puerta para jugar. Entonces Armando, si aún no era hora de su caricatura favorita, cogía un trozo de lana y lo movía rápidamente frente al felino, que intentaba cazarlo con sus aún pequeñas garritas o simplemente optaba por molestarlo con las manos, hasta que daban las 6 pm, hora en que ambos se acomodaban en el mullido sofá beige de la sala y veían la televisión. El niño acariciándo al animal, el animal ronroneando.

Hace un par de días, el niño había llegado de la escuela y no había encontrado al pequeño gatito por ninguna parte. Junto con su madre, y luego su padre, buscaron por todas partes, pero no lo habían encontrado. Corriendo a su cama, había roto en lágrimas, siendo consolado por mamá, tras lo cual se había sentado en la escalera del frente de su casa, apenas comido en aquel tiempo y dormido. Ahora estaba nuevamente allí sentado, viendo a todo tipo de gente pasar por la calle, solos, acompañados, con prisa, lentamente, distraídos, en bicicletas, en ruidosos carros, con sus mascotas... La calle, y la ciudad, era un lugar muy grande.... ¿Dónde estaría Boo?

El pequeño gato nunca había estado solo, ¿y si un auto lo había arrollado? Nuevamente un río de lágrimas corría por las mejillas del infante, y nuevamente su madre salió a sentarse a su lado, preocupada del estado de su niño. Lo abrazó con fuerza, acarició su espalda y revolvió su cabello.

-Amor, no te pongas así, ya verás que pronto volverá. Es como cuando tú vas a jugar con tus amigos y Boo se queda esperándote en casa. Ahora es él quién fue con su amigos, y tú quién espera. Pero tú siempre vuelves con él, porque le quieres, de modo que Boo también lo hará, porque él también te quiere... -Pero pese al tono tranquilizador y las caricias amorosas, el pequeño se aferró aún más a su pecho, llorando desconsolado.

-Ven aquí, pequeñito. Ayudarás a mamá, está bien?- En brazos de la buena mujer, Armando llegó hasta la cocina de la casa. Lloró un poco más, mientras su madre cantaba una tranquilizante melodía, yendo de aquí para allá, sacando distintos ingredientes de las alacenas, que colocaba sobre la mesa. Al sacar varias cosas, se dió la vuelta, agachándose para ver a su hijo -¿Ayudarás a mamá a preparar una deliciosa torta? Asi tú, papá, mamá y Boo cuando vuelva podremos disfrutarla todos.-

-Pero de chocolate y manjar... y le dejamos un trozo en la puerta a Boo, tal vez así huela el pastel y venga pronto conmigo. No quiero quedarme solito...- Enternecida,la mujer sonrió y peinó el cabello de su hijo.
-Es una promesa, hijo, ahora date media vuelta y ve a lavarte las manos para comenzar a amasar... -El pequeño asintió, sonriendo y fue al baño a lavar sus manitas rápidamente. Quizás demasiado rápido.
-¡Armando, no corras dentro de casa, que te puedes lastimar!

Luego de lavarse las manos concienzudamente, el niño regresó a la cocina, donde su madre ya había preparado las cosas, incluido un pequeño banquito para que Armando subiera, pudiera alcanzar la mesa y amasara los ingredientes que su madre iba añadiendo. Mientras tanto, ella engrasaba el molde en el cual se vertiría la mesa y se llevaría al horno

-Mamá, ¿puedo comer chocolate? se ve tan rico cuando lo derrites
-Cuando terminemos de bañar la torta, te dejaré comer lo que quede en el molde, ¿te parece bien? -La deslumbrante sonrisa del niño fue toda la respuesta que necesitaban, seguida de sus risas al sentir parte de la masa en su nariz, que su madre había puesto con su índice derecho-. Te ves muy guapo con esa nariz manchada, cariño -Dijo al tiempo que encendía el horno y configuraba la temperatura deseada en el termostato.

Río, abrazando las piernas de su madre. Vaciaron la masa en el molde y la cubrieron con la cobertura de chocolate, la cual su madre llevó al horno, ya precalentado, situando el tiempo para la cocción. Luego le dió algo de chocolate al pequeño. -Ahora, a esperar.... ¿Quieres sentarte en el portón y tomar algo de leche? - -¡Sí, mamá!- Tras coger el vaso, corriendo, por sobre la repetida advertencia, se sentó de nuevo, dándole un sorbo a su vaso. No pudo evitar pensar en Bloo, pero ahora se sentía algo mejor

Habían preparado el postre preferido de Boo, era imposible que no volviera a comer su trozo. Cada vez que horneaba con mamá, la mascota se enredaba entre sus piernas y ronroneaba, como recordándoles que él también estaba allí y que quería comer. Entonces cuando estaba todo listo, Carmen sacaba un trozo y lo ponía en su plato junto con su leche y daba lo mismo a su hijo, que se sentaba en el suelo a comer con él.

Tras pasar un buen rato allí, sin siquiera saber cuándo había terminado su leche, oyó la voz de su madre llamándolo. Regresó adentro para encontrarla en la cocina sacando el humeante y dorado pastel, colocandole una cubierta de plástico para dejarlo enfriando. -Cuando papá regrese- dijo - todos disfrutaremos este pastel juntos, ¿bien, Armando? - El niño asintió y sonrió, subiendo a su habitación

El día no tardo en dar paso a la noche, Armando ya no tenía permiso de estar en la puerta pasadas las seis treinta, de modo que se encontraba viendo caricaturas. Miraba el reloj nerviosamente cada cinco minutos, esperando que llegaran las siete y su padre volviera a casa, apenas aguantando las ganas de comer una buena tajada de torta.

Sintió la puerta abrirse, apagando el televisor, salió, junto con su madre, a recibirlo con un fuerte abrazo en las piernas. La cena ya estaba servida en la mesa, y luego de lavarse las manos, los tres se sentaron a disfrutarla

Un solitario plato plástico azul cielo con un poco de pastel de chocolate y manjar esperaba en la puerta a su dueño, que se acerco maullando. Enterrando sus largos bigotes en él, comenzó a comer, ansioso, el hambre reflejada en cada uno de sus mordiscos.

El chico, al oir el maullido, bajo de la mesa y se acercó al minino, que además de hambriento, estaba sucio, pero no presentaba ninguna señal de estar herido o enfermo... Su padre se agachó a su lado -¿Ves, hijo? Finalmente volvió y todo está bien- mientras su madre, detrás de él, sonreía. Armando acarició a Boo mientras comía, sonriendo

El minino pareció sonreír, feliz de estar de vuelta en casa y ronroneó, sólo como hacía cuando estaba con su pequeño niño.
Aquella noche, Armando durmió feliz, con Boo a su lado, después de haber recibido una pequeña limpieza
    Y sería así por siempre...


------


Claudia y Christian

martes, 6 de abril de 2010

Soy yo, otra vez



Ujum, sí...

¿Cuánto tiempo ha pasado? No sé, no revisé la última entrada, pero he tenido la idea de actualizar hace un par de semanas. Y hoy me urge. ¿Cuánto durará? Lograré algun día hacer algo que tenga fundamentos y continuidad? ¿Qué ha pasado en estos últimos meses?

Pues mi última entrada ocupó cuando... bueno, mi vida era diferente. Ahora muchas cosas han cambiado... Me encuentro... bah, es igual, una historia para otro día... O luego, tsl vez

Nuevos comienzos, es lo que tengo. Muchas cosas nuevas, pensamientos, ideas, proyectos.. Muchas personas se van, otras regresan, y otras se quedan...

"Muy bien, ¿qué tienes para mí esta vez?"

Con estas palabras, el 11avo Doctor (Matt Smith) entra en su nueva y flamante TARDIS, e inicia el recorrido de su vida, preparándose para descubrir lo que le depara el futuro. Esta mañana, tras cuatro intentos infructuosos, por fin pude descargarme el primer episodio de la nueva temporadada: "La onceava hora" Mucho mejor que "El fin del tiempo", aunque aun me falte ver la segunda parte de este...

En fin... realmente no tengo ni orden ni concierto en este momento, solamente tenía ganas de poner algo, y ahora lo he puesto... Hay muchas cosas de qué hablar, por supuesto... irán viniendo, si es que no caigo nuevamente en la trampa de olvidar este espacio, como olvido casi todo...

Los dejaré con un tráiler de la quinta serie de Doctor Who, mientras se me ocurre algo.

Au revoir

Christian

lunes, 5 de octubre de 2009

Bloguear o no bloguear. ¡He ahí la cuestión!



Por insistencia de Noelia, aunque a nadie le importe, y por pura ganas de no perder el ejercicio. Ah, es que todo es tan complicado y olvido hacerlo y caigo en el desuso. La pereza es vicio, si señores. Y muy malo. No importa, aquí voy a poner algo para que mis nuevos amigoa (Hurra, tengo amigos! (El comentario patético del día)) Whatever...

Bueno, no me dan muchas ganas o realmente no sé qué escribir ahora, solamente voy a dejar un video para constar mi paso y no romper la estructura de mis entradas... Aquí va, señores



















Olvidenlo, ya será para la próxima. Dew!

jueves, 16 de julio de 2009

Blog, huh...?



Si.... 26 de abril. Hace casi tres meses que publiqué la última entrada. Hasta ayer, que un alma caritativa me hizo recordar este espacio, que a veces flasheaba en mi cabeza, pero inmediatamente desaparecía nuevamente. Seguro hay y habrá muchas cosas de las que hablar, pero eso vendrá después. Por ahora, los dejo con esta imagen, correspondiente a una de las páginas de manga más controversiales que han habido nunca, de mano de uno de los autores más inverosímiles.... No. El autor más inverosimil que ha habido nunca. Bueno, no hay mucho más que decir por ahora.

Un video: Thriller, del recientemente estrenado difunto: Michael J. Jackson, tema acompañado en el video por Thriller Bark, la asociación de terroríficos zombies de One Piece.

Nos vemos!


domingo, 26 de abril de 2009

Sayonara.... dare?



Imagen: Itoshiki Nozomu, protagonista de"Sayonara Zetsubou Sensei" (Adiós, profesor desesperado), luciendo su mejor cara de psicópata.




(20:11) +Snow´s wolf -Su: sabi que me recordai al loco de sayonara sensei xD

---------------

(19:45) Ku ri su Pai: Well, I'll have to see it, they say I'm like the protagonist
(19:45) Suspicious Spicy: They're quite right



-----------

Bien, de vuelta a la actualización, había dejado esto quieto por algunos días, y aunque quería actualizar, no se me ocurría nada... Bien, no es que haya nada que a la gente le parezca interesante sobre mi vida estos últimos días. Mayormente, he estado descargando y viendo series de anime. De estreno, Full Metal Alchemist Brotherhood y Natsu no Arashi. También Initial D Second Stage, que ya terminé, y ahora Sayonara Zetsubo Sensei,bien, supongo que podría hablar de ellas, pero no tengo ganas, sólo diré que han sido relativamente calmados días.... excepto cuando me entra la vena de auto-desintegración y mando todo al carajo, que últimamente es más a menudo. Paciencia, paciencia...

Ahora me identifican con el demente de Itoshiki, un profesor de escuela secundaria que está deprimido de la vida e intenta a cada rato suicidarse, con no muy buenos (¿?) resultados. Pues voy a empezar a ver la serie.... Ya tengo ahí el complejo del tarado de Morpheus.... Bueno, igual sólo Verónica podría entender esto, pero....

No sé, creo que lo único que tenía que hacer era escribir algo para que esto no estuviera tan caído, asi que después pondré más cosas :3

Por lo pronto, veamos....

No hay entrada del blog sin el video de "Cat flushing a toilet", asi que ... :3

lunes, 30 de marzo de 2009

Je suis otaku


Seta Soujiro, de Rurouni Kenshin. Decir que esta imagen en particular es una de mis favoritas de siempre, la imagen otoñal me emociona. ¿Qué puedo decir?

"Eres friki"

Si, soy friki, lo he sido desde hace mucho tiempo. Desde que en el colegio, cuando los otros chicos ya empezaban a interesarse por otras cosas, seguí vagando, cultivando mi ya arraigada afición por la lectura, algo que me inculcó mi abuela, y que debió valerme el odio de los alumnos de quinto, cuando yo estaba en primero de primaria, porque la directora me llevó para mostrar que yo sabía leer mejor que ellos xD

En fin, siempre me han interesado las historias, empecé con los libros, que ya desde pequeño devoraba. Mujercitas, La llamada de la selva, La isla del tesoro, Tom Sawyer, cosas que un chico corriente no tocaría tan temprano, es más, nunca llegaría a conocer, hicieron las delicias de mi niñez. Podía pasarme horas leyendo sin que nada me perturbase. Por supuesto, como cualquier otro niño, era fan de las caricaturas que pasaban en la TV, sin ninguna distinción veía todo lo que me parecía genial, para llegar a comentarlo con mis amigos en el cole, en los juegos, en todo. Los caballeros del Zodíaco (asi es, Los caballeros del Zodíaco),Samurai X, Ranma, Los supercampeones, Dragon Ball, Meteoro, Los Thundercats, mejor dicho todo lo que la bondadosa gente de las programadoras disparaba sobre nuestra mente infantil :3 Y asi fuimos creciendo. Pero mientras los demás cultivaban otras aficiones, hablaban del fútbol, de las fiestas, carreras y otras cosas, yo seguí en mi línea, tragando toda la ficción que mis ojos aceptasen. Incluso veía cosas como Card Captor Sakura, evidentemente un show para niñas xD.

Entonces estaba ya en el umbral, aun no era un friki, pero ya las bases estaban sentadas. Pasando por los puestos de revistas, entonces vi la Minami. La revista de manga y anime español, numeros de dos años anteriores, pero que aun asi compraba y devoraba junto con el cd que venía. Ya me estaba perdiendo, además a finales de ese año pusieron Internet en mi casa. Ahí me perdí

Claro, el niño buscaba todo el material que pudiera encontrar, leía, investigaba, veía videos de Yugioh, los episodios que por esos días no habían llegado por estos lados y no entendía nada xD.
En fin, que empezó la transformación. La que culminó finalmente cuando en unas vacaciones a Bogotá, a finales del 2003, no encontró más que hacer sino pedirle a su tío, que le llevara a una tienda de manga y anime que conocía, donde se compró Evangelion y Love Hina en DVD, y algunos episodios de Kare Kano en dos VHS con un audio pésimo xD, por no hablar del libro Japonés en Viñetas de Marc Bernabé, que perdió al chico en el laberinto indescifrable del idioma japonés. Lo dicho, el pobre quedó traumado. Cabe destacar que el mes anterior el pobre había llegado dando tumbos al foro de www.harrylatino.com (ahora www.harrylatino.org) lo que lo acabó de deschavetar, pero esa historia será para otro día :3

El tiempo siguió pasando, durante ese tiempo creció su fanatismo, escuchaba la música, veía las series de anime que podía conseguir o que pasaban por la tv, cada vez más envuelto.

Y esa es mi historia. Si bien sigo disfrutando cualquier tipo de historia, el anime, y el manga se han convertido en algo especial para mí, porque semana a semana encuentro algo que me sorprende, me fascina, me asusta, enoja o decepciona y me hace pensar en muchas cosas.

Y escribiendo estas líneas me hace pensar en la fantástica serie que es Genshiken...

Bueno, creo que no mucho más, ni siquiera sé si el punto que quería ilustrar quedó claro, pero en fin.... asi soy yo y esto es. Más datos, en nuestro próximo encuentro =)

Por ahora les voy a dejar algo, con el que varios de nosotros, o al menos Rafa se pondrá nostálgico, si puede pasar =)

Dew

domingo, 22 de marzo de 2009






Dejaré mi tierra por ti
dejaré mis campos y me iré
lejos de aquí.
Cruzaré llorando el jardín
y con tus recuerdos partiré
lejos de aquí.
De día viviré
pensando en tus sonrisas;
de noche las estrellas me acompañarán.
Serás como una luz
que alumbre mi camino;
me voy pero te juro que mañana volveré.

Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás.

Buscaré un hogar para ti
donde el cielo se une con el mar
lejos de aquí.
Con mis manos y con tu amor
lograré encontrar otra ilusión
lejos de aquí.
De día viviré
pensando en tus sonrisas;
de noche las estrellas me acompañarán.
Serás como una luz
que alumbre mi camino;
me voy pero te juro que mañana volveré.

Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás.

Al partir
un beso y una flor,
un te quiero, una caricia y un adiós.
Es ligero equipaje
para tan largo viaje;
las penas pesan en el corazón.
Más allá
del mar habrá un lugar
donde el sol cada mañana brille más.
Forjarán mi destino
las piedras del camino;
lo que nos es querido siempre queda atrás

--------------------

Me prometí a mí mismo que no me dejaría encadenar por el mundo... No por la idiosincracia, ni la corriente... He perdido una batalla, pero mis ideas no se moverán. Nunca

El video se los deberé para la próxima :3

miércoles, 18 de marzo de 2009

Un poco de introspectiva



El shamisen. Un instrumento de tres cuerdas japonés que se toca con una púa, aunque básicamente, claro, es un instrumento de cuerda. No me hagan caso, la de la música es la Noelia xD. En fin, el caso es que quiero aprender a tocar una cosa de estas, cosa que un día haré, entre muchas otras cosas que quiero hacer....

-Viajar a diferentes partes del mundo
-Hacer cosplay. Nunca he podido decidirme de qué personaje lo haría, pero estoy pensando en el Cuarto Doctor, mola bastante *O*
-Aprender a jugar Go. El go es un antiguo juego traído de China, y que en la actualidad los japos han sabido, como muchas otras cosas, popularizar. Ya hablaré de él luego.
-Ver muchas series, leer muchas cosas, experimentar mucho de lo que me falta.
-A lo largo de mis viajes, conocer a tantos amigos como pueda de los que he hecho a lo largo de todos estos años. Y estoy hablando de ustedes!


Y muchas otras cosas, de las cuales no quiero acordarme ahora, y seguro cuando lo haga vendrán a ser plasmadas aquí. ¿Qué pasa con esta entrada? Pues no sé, sólo quería escribir ....

Seguro todos se asustan con lo friki que es este friki *O*

Pero bueno...asi me quieren :3

Hoy, en video.... por supuesto una pequeña muestra de lo que es una interpretación del shamisen, por Kaoru Osanai




Y ya, con estas palabras me despido hasta la próxima ^^

Saludos a todos!

martes, 17 de marzo de 2009

La cuarta es la vencida (¿?

El viejo buen Morpheus, mi figura, mi imagen. No se preocupen, en algún momento les contaré su y mi (oh, qué genial..) historia :3



Si estás leyendo esto, muy seguramente eres mi amig@.

Bien, voy a ser breve ahora. Nuevamente vengo con un blog, luego de que tres... o cuatro veces se haya abierto uno y haya cerrado nuevamente. Confío en todos ustedes para que me jalen las orejas si esto decae, ya que abrí porque me he dado cuenta que hay considerable gente a mi alrededor con blog y valdría la pena =D

Eso es todo por ahora. Los dejaré con un video de excepción, mi querido amigo, el Doctor y los bebés de jalea.

¿Fancy a jelly baby?